
Vivimos en una ciudad atroz, mas agresiva que cualquier otro lugar en le mundo, mas voraz y furtiva que lobo acechando a su presa, todo rápido, todo aprisa, todo a gritos, todo a empujones, todos llegando tarde, todos queriendo entrar al mismo tiempo, todos llegando tarde pero queriendo estar al frente de la fila.
Una ciudad donde todo se junta, donde los contrastes son el pan de cada día, donde el trafico termino por invadir todas las horas pero tambien es esta ciudad donde uno, hay días en que subido en un trolebús, puede llegar al centro de su ciudad, caminar unas calles, llegar a hacer fila, buscarse un lugar, sentarse con esa persona que disfrutas de su compañía y pedir un tarro de cerveza oscura del "Salón Corona" y pensar que todo ese ruido, toda esa agresividad y todos los problemas pueden quedarse callados cuando alzas tu tarro, bebes un buche de cerveza y sabes que todo estara bien, bien mientras disfrutes ese momento en tu ciudad.